Adónde apunta la proa

Los rumbos de la Juana María

Cada salida elige su rumbo. Estos son los de la Juana María sobre el Río de la Plata: del atardecer frente a Buenos Aires al cruce a la Banda Oriental.

Rumbo Sudeste

el horizonte de Buenos Aires

Zarpando desde San Isidro, un antiguo puerto colonial al norte de Buenos Aires, la Juana María suele poner vela hacia el sudeste para observar el atardecer sobre la ciudad desde el Río de la Plata. El Puerto Nuevo de Buenos Aires, su frondosa reserva y la boca del Riachuelo dibujan, desde algunas millas aguas adentro, un perfil distintivo que recorta el horizonte sobre el cielo de la ciudad. Saludando el paso de las embarcaciones que conectan al litoral con el planeta, Buenos Aires se comprende mirándola desde la navegación apacible de un barco.

El ancla arriada

un respiro en el Delta

Si la altura de la marea lo permite, en ocasiones sacamos al barco de su amarra para fondear el ancla en alguno de los paraísos escondidos del Delta. Desde la cercanísima boca del río San Antonio hasta el pasaje El Sueco, el Delta del Paraná es un frondoso laberinto que arrulla y contiene. A pocos minutos de navegación desde la amarra, el reparo ofrecido por la entrada al Delta del Paraná ofrece una utopía demasiado cercana.

La Banda Oriental

los días navegando

Seis horas de navegación, el arribo a un puerto extranjero y el contacto con las tradiciones coloniales del Río de la Plata. Uruguay es un destino que abre las puertas a historias impensadas, paisajes acogedores y amistades de largo plazo. El aroma del guayabo, los perfumes de la yerba mate y las tardes anaranjadas ameritan varios días en sus embarcaderos.